Desequilibrios bonaerenses
La carrera por obtener una de las tres plazas de senador que renueva la provincia marca el ritmo de la campaña. El resultado comicial condiciona el futuro en política de más de uno. A simple vista, el escenario es polarizado por las dos mujeres fuertes del peronismo, Hilda Duhalde y Cristina Kirchner. Las oportunidades que tienen los otros candidatos son más complejas. Pero todos los postulantes poseen un punto en común. Acuerdos interpartidarios y reacomodamientos internos suman voluntades al mismo tiempo que sustraen otras. El 23 de octubre, ganará quien logre equilibrar la balanza.
Cristina Kirchner encarna una exótica alianza de legado menemista: captura tanto el voto de sectores populares tradicionalmente justicialistas como el de altos ingresos. Ha sabido trazar un discurso que seduce a la franja progresista no peronista del electorado. Su look moderno y ciertos hábitos propios de la tilinguería antes que de la investidura que representa no son casuales. Ambos penetran muy bien en las capas postergadas de las barriadas suburbanas. El flanco débil de la primera dama radica en el abanico de fuerzas que la sostiene. Intendentes, legisladores, concejales y punteros de dudosos antecedentes republicanos contradicen el proyecto de renovación institucional que la gestión encabezada por su marido declama impulsar.
Chiche Duhalde acapara el voto peronista ortodoxo. El aparato que le abrió las puertas de la jefatura de Estado a Néstor Kirchner aún goza de buena salud. Las manzaneras y su organización reticular aseguran la presencia del conurbano profundo en los centros de votación. No obstante, la actual diputada nacional no logra perforar los límites impuestos por su propio desempeño en la función pública. Entre el piso y el techo de sus posibilidades existe una muy estrecha diferencia.
Pese a las dudas iniciales, la señora de Duhalde suma puntos a partir del acuerdo sellado con Luis Patti, especialmente en la zona norte del Gran Buenos Aires. Los votantes de Chiche y de Patti no son antagónicos: el ex comisario bonaerense jamás negó su filiación justicialista. Pero lo que el titular del Paufe tracciona por un lado, resta por el otro. Un voto para Patti es uno menos para Jorge Villaverde, el candidato a diputado del PJ orgánico.
Ricardo López Murphy se ve forzado a quebrar la polarización de la escena electoral. Antes de la maniobra peronista que derivó en la fractura de las listas, las chances del jefe de Recrear de obtener la banca senatorial por la minoría eran fundadas. Canalizaba, en buena medida, el voto útil en contra del gobierno nacional. Sin embargo, un par de desaciertos socavan sus ambiciones. La alianza que trabó con Mauricio Macri espanta gran parte del voto radical que lo nutrió en la última elección presidencial. Este voto es decisivo en el interior de la provincia. Paralelamente, tampoco lo favorece la decisión de valerse de ex punteros menemistas para poner pie en el conurbano. Si, cuanto menos, no supera los números que obtuvo en 2003 (con 1.176.058 de sufragios, el 15,83%, lideró la tercera fórmula más votada) su carrera a futuro entrará en un cono de sombras.
Luis Brandoni es la gran esperanza de una UCR entusiasmada por algunos signos de resurrección. El objetivo del radicalismo es superar el medio millón de votos que Margarita Stolbizer consiguió en las gubernamentales de hace veinticinco meses. Para ello, la apuesta se asienta en la presentación de una aceptable boleta de aspirantes a diputados. Pero los radicales no pueden (o no desean) deshacerse del lastre. Quienes aún toman las decisiones en el partido son los mismos que desplazaron a la titular del comité provincial de la candidatura a la Cámara alta para catapultar al actor. Aunque lo niegue, Brandoni es la cara de la vieja estructura partidaria. El votante radical oscila entre alimentarla o adoptar otros rumbos menos contaminados.
Si bien el escenario electoral bonaerense parece consolidado, en la Argentina jamás deben descartarse novedades de último momento. El horizonte de cada uno de los candidatos tiene como única meta la llegada del día D. Octubre es hoy. A la luz de las últimas experiencias vividas, no conviene perder de vista el mañana.
Publicado en La Nueva Provincia el 29/09/05
Etiquetas: Buenos Aires, Chiche, Cristina, López Murphy



